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Te contamos cómo se cocinan los datos en una encuesta preelectoral. Deberás diferenciar entre intención de voto y estimación de voto, te damos todas las claves.
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PARA QUÉ SIRVE UNA ENCUESTA ELECTORAL

PARA QUÉ SIRVE UNA ENCUESTA ELECTORAL

Por Francisco Blanco

Finalizada la campaña a las elecciones Catalanas  estamos abrumados por la cantidad de encuestas de intención de voto.

Una campaña de más de 6 meses, si tenemos en cuenta la turra que han dado con el proces, y el maniqueísmo entre los bloques independentista o constitucionalista (solución o prórroga) ha motivado que un gran número de medios de comunicación hayan encargado sus propias encuestas a empresas demoscópicas.

¿Pero hasta qué punto podemos fiarnos de una encuesta? ¿Influye en su resultado la línea editorial del medio? ¿Se “cocinan” los datos?

Vamos a intentar analizar cómo debemos interpretar una encuesta y qué relevancia debemos darle.

Encuesta de intención de voto

El primer punto importante es no confundir intención de voto con estimación de voto:

La intención de voto es el dato crudo, la respuesta que da el encuestado cuando se le pregunta a qué partido va a votar. La experiencia nos dice que rara vez los resultados pronosticados por una encuesta de intención de voto se corresponden con los resultados finales de las elecciones.

La estimación de voto sin embargo se obtiene cuando se aplica la cocina a la intención de voto, es decir, cuando se emplean técnicas para que el dato crudo se ajuste a la realidad, ojo, no a lo deseado.

Aunque popularmente se utilice la cocina con una connotación negativa, referida a la posible manipulación interesada de los datos, esto no tiene por qué ser así, de hecho en demoscopia siempre es necesario cocinar los datos para no obtener unos resultados ficticios.

Pondré un ejemplo para entenderlo mejor. Todos recordamos cómo en octubre de 2014 todas las encuestas situaban a Podemos como primera fuerza en intención de voto. Era un titular estupendo que abrió telediarios, pero lo cierto es que Podemos quedaba relegado al tercer puesto en los datos de estimación de voto (postcocina). Datos que se ajustaron mucho más a los resultados electorales.

Cómo se cocinan las encuestas

Cada encuestador utiliza los medios y técnicas que considere oportunos, lo ideal es que una vez publicada la encuesta por el medio, se publiquen también las fórmulas empleadas en la cocina, tal y como hace el CIS.

La cocina no es más que la aplicación de una serie de procedimientos estadísticos estandarizados que permiten aproximarse mejor al resultado final.

Una de las muchas operaciones que se suelen aplicar es reequilibrar la muestra, es decir, compararla con datos pasados para ver si es válida.

Para ello, además de preguntar al encuestado por el partido al que va a votar, se le pregunta por el partido que votó en las anteriores elecciones (recuerdo de voto). Este dato nos ayuda si por ejemplo en las anteriores elecciones el 20% de la población votó al PSOE pero en mi encuesta sólo reconoce que lo hizo el 8%. Con mucha probabilidad la muestra no será representativa y habrá que corregirla.

La tarea más difícil es tratar de pronosticar qué harán los indecisos. En la mayoría de elecciones, el 30% de los encuestados afirma que aún no sabe a quién votará. Por supuesto algunos están más indecisos que otros.

Introduciendo preguntas como ¿qué partido representa mejor sus ideas?, o bien ¿a qué líder político valora mejor?, se logra identificar con qué probabilidad votará o no a determinados partidos.

Por supuesto siempre habrá buenos y malos cocineros, y medios que publiquen encuestas afines a su línea editorial.

En cualquier caso, tal y como afirma Pablo Simón (Politikon), “las encuestas son un instrumento imperfecto, pero es lo mejor que tenemos”, y añade esta ilustrativa metáfora:

“Por ejemplo, es como un termómetro al sol en Gran Vía que marca 300 grados. No los hace, pero si mañana pasas y marca 320 grados, ya sabes algo: hace más calor que ayer”.

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1 Comment
  • Juan Antonio Doncel Luengo

    21 diciembre, 2017 at 10:35 am Responder

    La que yo recuerdo es una en El País de octubre de 2016, con las elecciones convocadas, que daba ganador a Ciudadanos. Se equivocó la encuesta? No, se equivocó la campaña de Ciudadanos.

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