footer

Lo mejor que podíamos hacer, dadas las circunsatancias, era una revolución

...::Politocracia::... | Pablo Iglesias, pero no el que fundó el PSOE
1692
single,single-post,postid-1692,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,select-theme-ver-4.1,side_area_slide_with_content,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2,vc_responsive
 

Pablo Iglesias, pero no el que fundó el PSOE

fondo pablo

Pablo Iglesias, pero no el que fundó el PSOE

Por Juan Antonio Doncel.

Como es fácil de entender, la Ciencia Política no es lo mismo que la Política. La primera trata, (fijaos qué ciencia, creo que es característico de las ciencias sociales, que se definen como intentando…) de explicar la Política observándola en categorías, en estándares, para poder compararlos, para poder cuantificarlos, para poder evaluarlos, para poder en definitiva entenderlos. Sin embargo la Política consiste en tomar decisiones de tipo colectivo, permitidme el resumen, lo que no parece simple, sino complejo. Es decir no específicamente difícil en el sentido que lo son, por ejemplo, la cirugía cardiovascular, la mecánica del automóvil, la aritmética, la traducción de lenguas extranjeras y así sucesivamente.

No difícil, por no ser un sector del conocimiento, sino complejo: compuesto de numerosos elementos. Para tomar decisiones políticas hay que tener en cuenta muchas cosas a la vez. A esto se le denomina, creo, composición de intereses. Pues tan político es el objetivo como el procedimiento para llegar a él.

Eso no se estudia. No se gradúa uno en Política, no se preparan unas oposiciones para político, no hay otra evaluación de una acción política y del sujeto que la realiza que lo que se denomina responsabilidad política, apreciada por la generalidad de la población (destinataria de la acción) constantemente y en particular con ocasión de las elecciones a través del voto.

Entonces llegan unos sujetos que, además, de ser nuevos, se presentan como nuevos (diferentes y alternativos a lo existente). Y tenemos que considerarlos a la hora de votar. Quiero subrayar que ya sólo eso es un gran éxito. Entrar en el bombo requiere salvar una distancia mucho mayor que ser la bola elegida.

Aquí acaba, como yo lo siento, lo que se puede decir de Pablo Iglesias en términos preliminares. Cabe añadir que es profesor de Ciencia Política, que se llama igual que el fundador del PSOE, que no viste como Presidente del Gobierno, lleva coleta y se morrea en pleno Pleno del Congreso con varón siendo varón, que se relaciona internacionalmente con proyectos políticos no convencionales y que aprovecha la coyuntura (ésa es una habilidad política principal) para hallar manera de aplicar a su favor sus nociones/palabra (casta, equipos negociadores, sorpasso, transversalidad…).

No le he oído yo, que le presto una atención superficial, en relación con los grandes asuntos que nos ocupan (empleo, mujer, España) más que proclamas genéricas que no admiten ser llamadas novedades. Proclamas no sencillas de convertir en medidas, por su inconcreción antes que por su improbabilidad, que también. Entiendo que si yo he oído eso, y que denominar superficial a mi atención es tal vez ironía, hay un espacio en blanco, vacío, que aún está pendiente de rellenarse para considerar político, y no profesor de Ciencia Política, a este operador de las masas a través de recursos emocionales bastante descritos en los libros que le han formado.

Por último, y considerando que hay algo que le equipara con el PP y le diferencia de PSOE y C’s, que es el inmenso capital humano de su organización, muy identificado con la marca y con su funcionamiento general también gracias a la ausencia de responsabilidad general que deviene de su inexperiencia política anterior (eso es bien distinto del PP), me parece que, si la política fuera un juego, las expectativas de diversión serían muy elevadas. Lo que pasa es que la política es crucial para la vida de cada persona, y entonces, considerando además que desde que somos de la UE las elecciones nacionales son prácticamente municipales, con excepción de la representación auténticamente efectiva ante la misma, creo que el principal atractivo electoral de Pablo Iglesias como candidato es su posibilidad de liderar una oposición mucho más eficiente, en sentido global, que el turnismo al que hemos venido acostumbrándonos. Y ya está.

No Comments

Post a Comment

*