Capitalismo de amiguetes - Politocracia
901
single,single-post,postid-901,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,select-theme-ver-4.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2,vc_responsive

Capitalismo de amiguetes

Es una de las mejores expresiones para definir este circo: capitalismo de amiguetes. Habría otros tipos de capitalismo, y quizá hasta podría llegarse a un sistema bien distinto, pero el que tenemos es este, el de amiguetes. Se trata sobre todo de favorecer a los colegas, de usar las instituciones como trampolín para hacer negocios, y de parapetarse tras el poder político cuando vienen mal dadas.

Ejemplo: Rodrigo Rato, presuntamente, ha robado a manos llenas. El partido del que era eximio adalid le da la espalda en primera instancia, alegando que es una manzana podrida. Lo contrario sería admitir que es una práctica habitual, que quien más quien menos en ese partido roba a manos llenas. Ahora bien, Rato se acoge a sagrado y pide cita con el Ministro del Interior en su despacho: la manzana podrida amenaza con contaminar el resto de las relucientes manzanas golden. El Ministro podría haberse negado, naturalmente, pero resulta que es una persona de profundas convicciones religiosas, quizá incluso rociero, y ya se sabe: piedad y perdón. Accede a reunirse con Rato, y como no tienen nada que ocultar, lo hacen en secreto. Sin embargo, la cita se filtra a la prensa: hay por tanto que decir que la reunión era estrictamente personal, y a ello se afana el Ministro. ¡Mentís!, dice el propio Rato en un alarde, resentido él: fui para ver qué hay de lo mío, añade, estrictamente personal mis cojones.

¿Y ahora qué hacemos, señor Ministro? ¿Irá usted raudo a confesarse por haber mentido, por intentar favorecer a su amiguete, o por ambas cosas? Si a la vuelta del confesionario no le viene mal pasarse por una pantalla de plasma que le caiga cerca, háganos un favor y dimita. Mire que la política también tiene su propio infierno…

Texto: Agustín L de la Cruz

Artículos relacionados

No Comments

Post a Comment

*